Catalunya entra en sequía

Notícia publicada a l’edició digital del diari La Vanguardia d’avui dimarts 6 de març, per Javier Ricou.

En tres meses ha llovido sólo el 30% de lo habitual, lo que amenaza los cultivos, los pastos y los bosques

Dieciséis meses de sequía pasan factura. La escasez de precipitaciones, que se prolonga desde noviembre del año 2010, está causando importantes daños en los sectores agrícola, ganadero y forestal en Catalunya. Los cultivos de cereales en Tarragona y el sur de Lleida agonizan. En algunas zonas del Segrià se ha perdido ya la cosecha y en el resto de los campos sembrados del país ha empezado una angustiosa cuenta atrás para los agricultores. Si no llueve en diez o doce días, los cultivos se perderán también en otras comarcas como el Urgell, Osona, el Bages o el Solsonès. La escasez de pastos encarece, además, la alimentación del ganado y el ambiente seco ha adelantado la alerta de los agentes rurales por el alto riesgo de incendios.

De hecho, una gran extensión del territorio de Catalunya (sobre todo, las comarcas de Tarragona y de Lleida) padece una larga sequía, un fenómeno generalizado en la mayor parte de España. El invierno está resultando muy seco, después de que el otoño del 2010 fuera también deficitario. “En estos tres últimos meses, en Catalunya ha llovido un 30% menos de la media climática”, alerta Josep Enric Llebot, secretario de Medi Ambient de la Generalitat, para quien será clave ver la tendencia en primavera, pues en esta estación y en otoño se dan las lluvias más copiosas. Los abastecimientos urbanos están a salvo, precisa Llebot.

En los últimos 16 meses, la sequía se ha concretado en descensos de las precipitaciones muy por debajo de la media. Sólo los meses de marzo, julio y noviembre del año pasado rompen esta tendencia. El mes de diciembre del año 2011 fue muy seco, hasta el punto de que sólo llovió un 5% de lo que es normal. Y lo mismo ha pasado en lo que va de año.

En enero cayó un 20% de las precipitaciones medias, y en febrero llovió una décima parte de la media climática, según indica Antonio Conesa, delegado territorial en Catalunya de la Agencia Estatal de Meteorología.

El sector del cereal es, ahora mismo, el más tocado por esta larga sequía. Y hay mucho en juego, ya que las 300.000 hectáreas de cereal cultivadas en Catalunya (más de 90.000 de ellas en las comarcas de Lleida) mueven entre 250 y 300 millones de euros al año, según revela Alejandro Domingo, responsable del cereal en Unió de Pagesos. “En zonas del Segrià, como Alfés, ya se ha perdido la cosecha”, afirma Domingo. Y en el resto de las comarcas “vamos a seguir los mismos pasos si no llueve en los próximos diez o doce días”, aventura este agricultor. Para salvar el 80% de la cosecha de trigo, cebada o avena, “tendrían que caer entre 40 y 45 litros de agua por metro cuadrado. Es lo que hace falta, tal y como está ahora mismo la tierra”, añade.

Los agricultores de secano tienen que remontarse al año 2005 para encontrar una situación tan preocupante, por la falta de agua, como la actual. Muchos de esos cultivos de trigo son, ahora, campos de tierra seca con pequeños brotes que agonizan. “Y la planta –afirma el líder sindical de UP– tendría que tener en estos momentos veinte centímetros de altura”.

De la misma manera, en un plazo máximo de diez días debería llover para que no se resientan las cosechas de cereales en Tarragona, aunque progresivamente hay más tiempo para los cultivos situados más al norte. “La lluvia es una necesidad urgente, si no las afectaciones serán inminentes”, dice Carles Vicente.

La sequía está agravando la situación de los olivares, que ya sufrieron la escasez de lluvias el año pasado, hasta el punto de que en la pasada cosecha (en los meses de noviembre y diciembre) se perdió el 50% de la producción. En determinadas zonas, la sequía ya fue tan intensa que se produjeron mermas de hasta el 70% de las cosechas (en Terra Alta o Garrigues). “Ya venimos sufriendo la sequía desde el año pasado; y la sufriremos en la próximo cosecha; incluso, la padecen las zonas que tienen riego de apoyo”, explica Carles Vicente, del comité permanente nacional de Unió de Pagesos. En este caso, convendría que lloviera antes de abril. Las predicciones no animan al optimismo, pues no se vislumbran lluvias importantes. Para hoy se esperan precipitaciones muy débiles en el Pirineo; el miércoles no se esperan registros; el jueves volverán a caer unas pocas gotas en el Pirineo, y el viernes y el sábado tampoco lloverá.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s