10 Retos para Salvar el Guadalquivir: Propuestas de WWF España

Nota publicada a l’edició digital del diari Xornal Galicia d’ahir dijous 23 de febrer, per WWF.

WWF presentó el pasado 16 de febrero un nuevo informe que contiene las 10 medidas las administraciones han de poner en marcha urgentemente para detener el progresivo deterioro del estuario del Guadalquivir y recuperar los servicios ambientales, sociales y económicos del río.

Los estudios científicos del CSIC y el Dictamen de la Comisión Científica para el Estudio de las Afecciones del Dragado del Río Guadalquivir, han demostrado que la dinámica natural del estuario ha perdido su equilibrio y está al borde del colapso.

La forma en la que se lleva a cabo el dragado de mantenimiento, la navegación actual de los buques y su oleaje, la reducción de los caudales de agua dulce, la introducción de especies exóticas, los vertidos agrícolas, urbanos e industriales, la erosión de los márgenes, son factores que están teniendo graves consecuencias sobre el Guadalquivir, las costas y las pesquerías del estuario y el Golfo de Cádiz.

WWF ha elaborado el documento ‘10 retos para salvar el Guadalquivir: Propuestas de WWF’, que contiene las diez actuaciones clave para afrontar los principales problemas que se han detectado en la zona. Es el primer paso para la recuperación del Guadalquivir y sus valores ambientales y socioeconómicos. El documento incluye todas las recomendaciones de la Comisión Científica aceptados por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino el pasado año (actual Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente). El dictamen de la Comisión pasaba a ser condición vinculante en la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de Dragado.

El objetivo de las administraciones públicas debe ser la puesta en marcha de todas las recomendaciones del dictamen, entre las que se cuentan la no realización del dragado de profundización y la recuperación del equilibrio del estuario del Guadalquivir. Para WWF, las administraciones públicas implicadas en la gestión del río -estatales, autonómicas y locales- están obligadas en este contexto a garantizar la preservación, mantenimiento y gestión integral del Guadalquivir. Para ello deben reunir el Comité de Autoridades y adoptar las medidas de gestión coordinadas que aseguren la conservación de la biodiversidad y aumenten el valor de sus recursos pesqueros –directamente ligados a los de todo el litoral atlántico andaluz.

Para Juanjo Carmona, técnico de la Oficina para Doñana de WWF: “El río Guadalquivir no es sólo un elemento más de Doñana, es su columna vertebral, la arteria principal que permite dar vida a un espacio natural que resulta crucial para la migración de millones de aves europeas todos los años. Sin el río, Doñana no puede sobrevivir”. Y concluye: “WWF desde un principio ha pedido queno se autorice la profundización del dragado y que se revise el actual. Además, consideramos urgente y prioritario establecer un plan coordinado entre las diversas administraciones competentes para revertir la situación del Guadalquivir, para lo cual es necesario poner en marcha, entre otras, las 10 medidas contenidas en el documento de WWF”.

Antecedentes

Desde 1999, el Bajo Guadalquivir y las marismas de Doñana están amenazadas por un dragado de profundización promovido por la Autoridad Portuaria de Sevilla (“Proyecto de actuaciones de mejora en accesos marítimos al Puerto de Sevilla”), que pretende que la canal de navegación pase de una media actual de 6 metros a 8 metros. Una actuación que agravaría el problema que ya supone para dichos espacios el dragado de mantenimiento que se realiza en la actualidad y que ha supuesto para Doñana graves impactos como la pérdida de suelos por la erosión de los márgenes o cambios en la dinámica costera que están afectando a playas como Matalascañas.

Tras varios años de tramitación y una DIA aprobada con múltiples deficiencias –según reconoció la propia Ministra de Medio Ambiente-, se constituyó una Comisión Científica que, tras la realización de los pertinentes estudios, emitió en 2010 un dictamen, el cual textualmente rechazaba que se pudiera llevar a cabo el dragado de profundización, al tiempo que pedida una gestión coordinada del Guadalquivir y una batería de medidas para su recuperación:

“El dragado de profundización propuesto en el proyecto “Actuaciones de mejora en accesos marítimos al puerto de Sevilla” no es recomendable en la situación actual, por repercutir negativamente en la dinámica, morfología y biodiversidad del estuario y por lo tanto de Doñana, por no mejorar la situación frente a procesos extremos (turbidez y salinidad) y limitar severamente la capacidad de minimizar
su duración y sus efectos.

En una situación diferente, una vez se haya puesto en marcha una gestión integral del estuario y se acometan actuaciones que permitan, entre otros, recuperar llanuras mareales, reconectar los brazos del río con el cauce principal, aumentar y mejorar los aportes de caudales de agua dulce, reducir el aporte de sedimentos, nutrientes y pesticidas desde la cuenca del Guadalquivir, y una vez que se haya comprobado que el estuario ha mejorado su funcionalidad,
podrá volver a evaluarse la posibilidad de un dragado de profundización en el estuario”.

Este dictamen ha pasado a ser condición vinculante de la Declaración de Impacto Ambiental según ha manifestado el Ministerio de Medio Ambiente en 2011. Los estudios realizados y el dictamen de la Comisión Científica son la base para establecer los 10 retos que el Informe de WWF detalla para conseguir hacer del Guadalquivir un río vivo, porque un río vivo es una fuente inagotable de servicios ambientales: agua limpia, defensa contra las inundaciones, recursos pesqueros y acuícolas, empleos en la agricultura y las energías renovables, turismo ambiental, salinas, conservación del litoral, etc.

Durante siglos, el Guadalquivir ha ofrecido estos servicios a numerosas culturas que se han asentado en sus riberas, sin embargo, estos están al borde del colapso en la actualidad, tal y como han demostrado los científicos.

Las 10 medidas que WWF propone son las siguientes:

1. Aumentar los caudales de agua dulce al estuario. Sin agua dulce, el Estuario del Guadalquivir verá reducida su biodiversidad, con la pérdida de valiosas especies, muchas de ellas ligadas a la pesca en el Golfo de Cádiz, con los consecuentes perjuicios económicos y sociales, por ello WWF considera imprescindible que se ponga en marcha cuando antes un plan para desembalsar la cantidad de agua dulce requerida para mantener un buen estado ecológico en el Estuario.

2. Modificar el dragado de mantenimiento para minimizar sus efectos negativos. Para WWF es urgente que se establezcan los protocolos para asegurar que los científicos puedan supervisar los dragados de mantenimiento, así como que sus recomendaciones sean adoptadas por la Autoridad Portuaria a fin de reducir los impactos negativos de los mismos sobre el Guadalquivir.

3. Deslindar el Dominio Público Marítimo Terrestre en el Bajo Guadalquivir. WWF considera que esta acción permitirá recuperar una importante superficie de terrenos públicos en los cuales se desarrollarán buena parte de las actuaciones necesarias para la recuperación del río, como pueden ser los planes de protección de los márgenes contra la erosión o la recuperación de las llanuras mareales del Guadalquivir, muchas de ellas ocupadas de forma ilegal.

4. Proteger los márgenes del Guadalquivir contra la erosión. WWF entiende que deben tomarse nuevas medidas paliativas que impidan que los márgenes se continúen erosionando, al tiempo que se buscan soluciones científico-técnicas a largo plazo. Y en todo caso ha de priorizarse la conservación de los márgenes, en especial de los espacios protegidos, sobre la navegación en el río, por lo que han de establecerse normas estrictas en cuanto a velocidad y circulación de los buques, dirigiendo hacia otros puertos de la Red de Puertos del Estado a aquellos que por sus condiciones de navegabilidad causen serios impactos en las orillas del Guadalquivir (p.e buques que no puedan bajar su velocidad por cuestiones de seguridad marítima, para que las olas producidas por el desplazamiento no dañen los márgenes
del río).

5. Recuperar y restaurar las llanuras de inundación. Para WWF, de acuerdo con lo expuesto por los científicos en el corolario de la Propuesta Metodológica para Diagnosticar y Pronosticar las Consecuencias de las Actuaciones Humanas en el Estuario del Guadalquivir, se ha de poner en marcha un plan que de forma urgente y progresiva incorpore llanos mareales al ciclo mareal que mejoren la dinámica estuárica.

6. Eliminar la Montaña del Río. WWF estima que esta actuación de eliminación del actual Dique de la Montaña del Río permitirá una mejora en el sistema hidrológico de la marisma de Doñana, al tiempo que contribuye a corregir el desequilibrio de la desembocadura, y recuperar la dinámica y la biodiversidad del Guadalquivir, por lo que considera que esta acción debe ejecutarse sin más dilaciones.

7. Reconectar los brazos del río con el cauce principal. WWF considera de máxima relevancia para el buen desarrollo del proyecto de recuperación del Guadalquivir, en consonancia con lo expuesto por los científicos, la restauración de los Brazos del río y su reconexión con el cauce principal.

8. Reducir los aportes de sedimentos, nutrientes y pesticidas. Para WWF es necesario poner en marcha un plan que contenga soluciones globales: que incentive la agricultura integrada y ecológica en el entorno del Guadalquivir, actuaciones para frenar la erosión en toda la cuenca y de manera urgente en los cauces vertientes de la margen izquierda, y la completa depuración de los vertidos industriales y urbanos con el fin de conseguir la recuperación de la calidad de las aguas del río.

9. Crear un Plan de Gestión de la Pesca en el Guadalquivir y su entorno. Si la situación de degradación del Guadalquivir continúa, el caladero del Golfo de Cádiz acabará sucumbiendo después de un periodo de agonía, por ello WWF considera urgente establecer cuanto antes un plan de gestión integral sostenible de los caladeros a largo plazo, lo que conllevará una reducción del esfuerzo pesquero para aquellos recursos que lo requieran y la incorporación progresiva de una gestión basada en el ecosistema, mientras se recupera el equilibrio del río para que este vuelva a ser la fuente de riqueza que ha sido a lo largo de la historia. Para ello además de las medidas que ya se han explicado en puntos anteriores y que mejoraran las condiciones del Guadalquivir (recuperación de llanos mareales, mejora de la calidad del agua, más aportes de agua dulce, etc), han de establecerse a juicio de WWF medidas específicamente pesqueras. En esta dirección, WWF cree que es fundamental que el sector pesquero y marisquero participe en la identificación y diseño de dichas medias; que deberán incluir moratorias para las especies más amenazadas, establecimiento de cierres espacio-temporales basados en criterios biológicos, modificación de las artes pesqueras hacia sistemas con menor impacto y más selectivas, iniciativas de diversificación económica del sector y para la valorización de los productos pesqueros etc.

10. Establecer medidas de adecuación al cambio climático. WWF considera necesario que se establezcan una batería de medidas de adaptación al cambio climático, que han de empezar por imponer una moratoria a todos los nuevos proyectos de ocupación de suelos en el área de influencia del Guadalquivir -regadíos, arrozales, instalaciones industriales y de generación de energía solar, etc-, hasta que se haya deslindado el Dominio Público Marítimo- Terrestre y establecido las zonas a restaurar para que actúen como llanuras de inundación. Asimismo, se deberán asegurar los caudales de agua dulce para el estuario no autorizando nuevas actividades que impidan recuperar el equilibrio del mismo.

Conclusión

La información científica que se tiene sobre el Guadalquivir ahora es mucho más extensa y fiable que cuando se presentó el proyecto de profundización o cuando el Ministerio dio el visto bueno al proyecto, antes de pararlo para obtener más datos que permitieran conocer el río con mayor exactitud.

Existen normas que a tanto a nivel nacional como europeo nos obligan a mantener o, en su caso, recuperar el buen estado de las masas de agua (Directiva Marco de Agua), así como el buen estado de los espacios de la Red Natura 2000 (Directiva Hábitats), como lo son el estuario del Guadalquivir, el Espacio Natural de Doñana o el Brazo del Este.

Los informes científicos demuestran que estamos incumpliendo estas obligaciones legales en el caso del Guadalquivir y que de llevar a cabo el dragado de profundización, no sólo no solucionaríamos los problemas del Guadalquivir, sino que los agravaríamos, lo que nos impediría cumplir con los Boletín de Información Ambiental sobre la Comarca de Doñana – núm. 129 WWF España febrero 2012 5 objetivos marcados por las normas legales.

Ahora que contamos con las herramientas adecuadas para mejorar nuestros conocimientos y tomar las decisiones acertadas que permitan recuperar el equilibrio del río estamos obligados a hacerlo, de lo contrario habremos perdido una oportunidad que posiblemente no se vuelva a presentar. La sociedad está obligada a decidir si quiere un canal de navegación que habrá que dragar de forma cada vez más profunda y continua o un río equilibrado y lleno de vida y actividad económica sostenible.

Para WWF la respuesta a esta cuestión es clara, contamos con información científica y 10 retos que afrontar poniendo en marcha las acciones necesarias para darles respuesta y conseguir un Guadalquivir vivo.

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